15/12/2010: 109,6 kilos.
Ésa es mi marca antes de cualquier fiesta navideña. Y ése tiene que ser mi peso a 18 de enero de 2011 que es cuando vuelvo a rendirle visita a mi enfermero. En un año he engordado sólo un kilito, así que puede decirse que me mantengo bien. Bien gordaco, pero no más. Crucemos los dedos (y las manos para no picar demasiado) y a ver si en la próxima cita sigo igual.
